Hoy conmemoramos una de las fechas más significativas en nuestra historia: el Día de la Soberanía Nacional, una jornada que rememora el 20 de noviembre de 1845, cuando las fuerzas argentinas, bajo el liderazgo de Juan Manuel de Rosas, defendieron con valentía la soberanía sobre nuestras aguas y nuestro territorio.
¿Por qué es importante?
En ese año, una imponente flota anglo-francesa intentó invadir el Río Paraná con el objetivo de eludir derechos de aduana y socavar la autoridad nacional. Para contrarrestar esta amenaza, el General Lucio Mansilla estableció una valiente resistencia en Vuelta de Obligado, una zona estratégica del río, donde se dispusieron baterías de artillería y cadenas de hierro para bloquear el paso de los buques enemigos.
¿Qué sucedió en la Vuelta de Obligado?
A pesar de la desventaja en recursos, las fuerzas argentinas resistieron ferozmente el ataque. Aunque las potencias extranjeras lograron pasar, las consecuencias fueron significativas, ya que las embarcaciones de la flota anglo-francesa sufrieron graves daños. El enfrentamiento en Vuelta de Obligado quedó en la historia como un símbolo de resistencia ante la intervención extranjera.
El desafío actual
Hoy, como en el pasado, la defensa de nuestra soberanía sigue siendo una lucha constante. La historia de la Vuelta de Obligado no solo es un recordatorio de la resistencia frente a la invasión externa, sino también una llamada de atención sobre cómo, en pleno siglo XXI, debemos seguir defendiendo nuestra independencia económica y política frente a las presiones internacionales que buscan subordinar nuestras decisiones.
Este 2025, el Día de la Soberanía Nacional será observado el viernes 21 de noviembre, con un renovado llamado a reflexionar sobre cómo las grandes potencias siguen buscando imponer su dominio, no solo a través de la fuerza militar, sino también por medio de mecanismos económicos y financieros.




