El Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios convocó a un sirenazo nacional y simultáneo para el próximo 10 de septiembre de 2026 a las 10 de la mañana, en reclamo por la falta de respuestas del Gobierno Nacional a una serie de demandas económicas y normativas que afectan a los cuarteles de todo el país.
La convocatoria es impulsada por el Consejo de Federaciones y las 29 federaciones provinciales que integran el sistema. La principal preocupación está relacionada con fondos que, según denuncian desde el sector, fueron recaudados y tienen una asignación específica por ley, pero aún permanecen pendientes de ejecución y distribución.
El reclamo central apunta al remanente correspondiente al ejercicio 2025 y períodos anteriores, que asciende a $59.330.748.051,41.
Desde el sistema de Bomberos Voluntarios señalaron que estos recursos están establecidos por la Ley Nacional N.º 25.054, por lo que no constituyen una asistencia extraordinaria ni una transferencia discrecional del Estado Nacional.
Según estimaciones del sector, la distribución de esos fondos representaría aproximadamente $45 millones para cada asociación de Bomberos Voluntarios del país.
El reclamo de los bomberos
La convocatoria del 10 de septiembre está basada en cuatro ejes principales.
El primero es la transferencia de los fondos pendientes correspondientes al Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios.
El segundo reclamo está relacionado con las emergencias en rutas concesionadas. Los cuarteles advierten que intervienen permanentemente en accidentes y otras situaciones de emergencia en corredores viales concesionados, utilizando vehículos, combustible, equipamiento y personal, sin recibir una compensación específica por esas prestaciones.
Por este motivo, solicitan que los contratos de la nueva Red Federal de Concesiones contemplen convenios obligatorios con los Bomberos Voluntarios, una contraprestación mensual por disponibilidad, el reintegro de gastos extraordinarios y compensaciones ante daños sufridos durante las intervenciones.
Otro de los puntos es la aplicación integral de la Ley de Fortalecimiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios, N.º 27.629, sancionada en 2021. El sector reclama especialmente la implementación efectiva del reintegro del IVA en las compras de bienes, servicios y equipamiento.
Finalmente, solicitan al Ministerio de Economía y al Banco Central que se agilicen los mecanismos para realizar pagos al exterior.
Los cuarteles explican que, debido al elevado costo de las unidades de emergencia, muchas asociaciones deben adquirir vehículos usados en otros países. Sin embargo, las dificultades para concretar pagos internacionales generan complicaciones para incorporar el equipamiento necesario.
Las emergencias seguirán siendo atendidas
Desde el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios aclararon que el sirenazo será una medida pacífica y que no afectará la atención de emergencias.
Durante la jornada, los cuarteles mantendrán activas sus guardias y cualquier situación de emergencia tendrá prioridad absoluta.
“Cuando suenan las sirenas, todo el país escucha”, expresaron desde la organización al convocar a la comunidad a acompañar y difundir el reclamo.
Un sistema que responde todos los días
El Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios está integrado por más de 1.000 asociaciones distribuidas en todo el territorio argentino y cuenta con más de 52.000 hombres y mujeres que prestan servicio de manera voluntaria.
Según datos del Registro Único de Bomberos de Argentina, en lo que va de 2026 se registraron 157.229 servicios atendidos por Bomberos Voluntarios.
De ese total, 94.536 fueron servicios de emergencia, equivalentes al 60%, mientras que 62.639 correspondieron a intervenciones programadas, como prevención, suministro de agua, representación y otras tareas.
Detrás de cada salida hay vehículos, combustible, equipamiento, mantenimiento y recursos humanos que los cuarteles deben sostener para poder continuar dando respuesta ante incendios, accidentes viales, fenómenos climáticos y todo tipo de emergencias.
Por eso, el próximo 10 de septiembre a las 10 de la mañana, las sirenas volverán a sonar en simultáneo en distintos puntos del país.
Esta vez, además de alertar sobre una emergencia, buscarán hacer escuchar el reclamo de quienes están siempre del otro lado cuando la comunidad necesita ayuda.




