La provincia de Buenos Aires continúa sin acceder a los avales del Gobierno nacional necesarios para poner en marcha una serie de obras de infraestructura financiadas por organismos internacionales. Aunque los créditos ya fueron aprobados por entidades multilaterales, la falta de la firma del Ministerio de Economía de la Nación impide que los proyectos comiencen o continúen su ejecución.
Desde la administración bonaerense sostienen que esta situación afecta iniciativas consideradas estratégicas para mejorar el abastecimiento de agua potable, el saneamiento, la infraestructura vial y la prevención de inundaciones en distintos puntos del territorio provincial.
Obras paralizadas
Entre los proyectos que permanecen a la espera figura la construcción de una nueva planta depuradora cloacal para La Plata, Berisso y Ensenada, destinada a resolver un problema histórico de tratamiento de efluentes en la región capital.
También continúan demoradas otras obras de gran impacto, entre ellas:
- La nueva planta potabilizadora para La Plata, Berisso y Ensenada.
- Un acueducto para la región capital financiado con fondos internacionales.
- El túnel aliviador del arroyo Las Piedras, proyectado para reducir el riesgo de inundaciones.
- La construcción de la autopista sobre la Ruta Provincial 11.
- La intervención integral de la Ruta Provincial 6.
- La continuidad de la cuarta etapa del dragado del Río Salado.
La Justicia intervino
La demora llegó incluso al ámbito judicial. El juez federal Alberto Recondo intimó al Ministerio de Economía para que respondiera el pedido de avales presentado por la Provincia, otorgando un plazo de diez días.
En su resolución, el magistrado sostuvo que:
«El silencio que mantiene la jurisdicción nacional genera una restricción al financiamiento internacional, de cuya obtención depende en principio la ejecución de la obra proyectada.»
Hasta el momento, según la Provincia, no hubo una respuesta oficial.
La actitud del ministro Caputo de no autorizar a la Provincia a contraer préstamos para realizar obras de gran envergadura es interpretada desde el gobierno de Axel Kicillof como un mecanismo más para “asfixiar” a la administración bonaerense, a la que está enfrentado políticamente.
“El gobierno nacional no nos contesta los WhatsApp, ni las notas formales, ni nos da una reunión, y ni siquiera nos firma los avales para que podamos tomar financiamiento internacional para obras que son muy necesarias”, dijo el ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco. “En esto ni siquiera nos pueden responder con ese latiguillo de que ‘no hay plata’. El financiamiento de organismos internacionales sólo requiere por parte del gobierno nacional una notita que diga: ‘Doy el aval para que la Provincia pueda tomar este financiamiento’. Claramente hay una decisión política del presidente Milei de desfinanciar con todos los instrumentos que tenga a su alcance a la provincia de Buenos Aires”, enfatizó el funcionario.
El contraste con otras provincias
Mientras Buenos Aires continúa esperando la autorización, el Gobierno nacional ya otorgó avales para 18 proyectos distribuidos en diez provincias, con financiamiento de organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CAF y Fonplata.
Entre las jurisdicciones que ya recibieron autorización figuran Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, Jujuy, Entre Ríos, Neuquén, Chaco, Río Negro y Misiones, que avanzarán con obras vinculadas al agua potable, infraestructura, desarrollo productivo y conectividad.
Un nuevo foco de tensión
La situación suma un nuevo capítulo a las diferencias entre el Gobierno nacional y la administración de Axel Kicillof. Desde la Provincia sostienen que la demora afecta inversiones estratégicas que cuentan con financiamiento asegurado y que podrían mejorar servicios esenciales para millones de bonaerenses.
Por su parte, hasta el momento el Gobierno nacional no informó públicamente los motivos por los cuales los avales para estos proyectos aún no fueron otorgados.




