El fuerte aumento de los combustibles en las últimas semanas abrió un nuevo frente de conflicto en el transporte de cargas. Las negociaciones entre empresas, productores y autoridades fracasaron y ya se registran protestas en rutas de la Provincia de Buenos Aires, en un escenario que podría escalar en los próximos días.
Uno de los puntos visibles del conflicto se dio en el cruce de las rutas 205 y 51, donde transportistas realizaron una manifestación el 6 de abril, según imágenes difundidas por Canal 5 Saladillo. La protesta refleja el malestar creciente del sector ante el aumento de costos y la falta de actualización tarifaria.
La discusión formal se llevó adelante en la Comisión Asesora del Transporte del Agro bonaerense, donde participan cámaras empresarias, productores nucleados en Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa y autoridades del Ministerio de Transporte. El encuentro, que no se realizaba desde febrero, terminó sin acuerdo tras un cuarto intermedio.
En ese contexto, la Confederación Argentina del Transporte Automotor de Cargas se declaró en estado de alerta y movilización, habilitando la posibilidad de medidas de fuerza en rutas clave.
Reclamo por tarifas y suba de costos
El eje del conflicto es la actualización de tarifas frente al incremento del gasoil. Según la Federación Argentina de Transportistas de Cargas, los costos del sector aumentaron un 15,2% entre febrero y marzo.
A partir de ese cálculo, los transportistas reclaman una suba del 25,31% respecto de los valores acordados en febrero.
Del lado de los productores, Marcelo Fielder —en representación de CARBAP— sostuvo que la tarifa actual ya se encuentra entre un 10% y un 15% por debajo del cuadro vigente y propuso absorber las actualizaciones dentro de ese esquema.
En tanto, la Federación de Acopiadores ofreció un incremento del 10% y una nueva reunión en diez días, propuesta que fue rechazada por los transportistas, lo que terminó por romper la negociación.
Escenario abierto y presión sobre la logística
Con el fracaso del encuentro, la conducción de CATAC quedó facultada para definir medidas “en resguardo de la actividad”, lo que abre la puerta a nuevas protestas en rutas bonaerenses.
Desde el sector advierten que, si no se actualizan las tarifas en línea con los costos —especialmente el combustible—, la situación podría afectar la cadena de suministros, con impacto directo en la logística del agro y el abastecimiento.
El conflicto entra así en una etapa de creciente tensión, con manifestaciones incipientes y negociaciones estancadas, mientras el precio del combustible sigue presionando sobre toda la estructura del transporte.




