El histórico penal de Villa Devoto comienza a transitar la recta final de un proceso que lleva años de discusión. Durante las próximas semanas, con septiembre como horizonte, está previsto el inicio del traslado de detenidos desde la cárcel porteña hacia el nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz.
El movimiento representará el comienzo del cierre de la última cárcel federal ubicada dentro de la Ciudad de Buenos Aires y, al mismo tiempo, pondrá en funcionamiento una nueva infraestructura penitenciaria en el oeste del conurbano.
Según la planificación prevista, los primeros módulos del nuevo establecimiento comenzarían a habilitarse durante septiembre.
Un complejo para 2.200 detenidos
El nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz fue proyectado con capacidad para 2.200 personas detenidas.
De ese total, alrededor de 1.500 plazas estarían destinadas inicialmente a internos actualmente alojados en la cárcel de Villa Devoto.
Las aproximadamente 700 plazas restantes tendrían como objetivo recibir detenidos que actualmente permanecen alojados en alcaldías y comisarías de la Ciudad de Buenos Aires.
La medida apunta a aliviar la situación de las dependencias policiales porteñas, donde actualmente hay más de 2.000 personas detenidas en establecimientos que, en muchos casos, no fueron concebidos para alojamientos prolongados.
Un proyecto que comenzó en 2018 y sufrió años de paralización
La construcción del nuevo establecimiento penitenciario de Marcos Paz forma parte de un proyecto iniciado a partir de un acuerdo entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires en 2018.
Sin embargo, las obras atravesaron diferentes etapas y permanecieron paralizadas durante un período, hasta que posteriormente fueron retomadas.
A principios de este año, los gobiernos nacional y porteño firmaron un nuevo entendimiento para avanzar con el traspaso del complejo a la órbita nacional y concretar el cierre definitivo del penal de Devoto.
El acuerdo también prevé ampliar la capacidad del Servicio Penitenciario Federal mediante nuevos módulos dentro de los predios del Complejo Penitenciario Federal IV y la Unidad 19 de Ezeiza, con capacidad permanente para otros 400 detenidos.
El esquema se complementará con la futura Alcaldía General de la Ciudad, que comenzaría a recibir personas detenidas por delitos cometidos en territorio porteño.
El futuro de la cárcel de Devoto
Una vez completado el traslado y desalojado el penal, comenzará una nueva discusión sobre el futuro del enorme predio que actualmente ocupa la cárcel de Villa Devoto.
La propuesta de reconversión deberá contemplar la incorporación de espacios verdes y áreas destinadas al uso urbano, en una zona de la Ciudad que durante décadas convivió con la presencia de la unidad penitenciaria.
Pero el futuro desarrollo también tendrá un componente histórico fundamental.
Parte del predio deberá preservar la memoria de la denominada Masacre del Pabellón Séptimo, ocurrida el 14 de marzo de 1978, uno de los episodios más trágicos registrados dentro de la cárcel.
El cierre del penal podría transformar profundamente la dinámica urbana de Villa Devoto, Monte Castro y otros barrios del oeste porteño, en una zona que, con el crecimiento de la Ciudad, terminó rodeando a una cárcel que había sido construida cuando ese sector todavía formaba parte de la periferia.
Mientras tanto, la atención comienza a centrarse en Marcos Paz, donde la puesta en funcionamiento del nuevo complejo significará uno de los principales cambios en la infraestructura penitenciaria del área metropolitana en los últimos años.




