A partir de febrero de 2026, los beneficiarios de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) percibirán un aumento del 2,84%, correspondiente a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre de 2025. Con este ajuste, la jubilación mínima pasará a ser de $359.219,42.
En caso de que el Gobierno nacional confirme el pago de un bono extraordinario de $70.000, el haber mínimo ascenderá a $429.219,42, lo que representaría un refuerzo clave para los ingresos de los jubilados con menores recursos.
El incremento de febrero se suma a los ajustes mensuales aplicados en el último tramo del año pasado y comienzos de 2026, que fueron del 1,9% en octubre, 2,1% en noviembre, 2,3% en diciembre y 2,47% en enero, en el marco del esquema de actualización por inflación vigente.
Cómo quedan los principales haberes
El ajuste del 2,84% no solo impacta en la jubilación mínima, sino también en el resto de las prestaciones que administra Anses. La jubilación máxima pasará a ser de $2.358.940,75 a partir de febrero de 2026.
En el caso de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), el monto mensual será de $287.375,54, que podría elevarse a $357.375,54 si se habilita el bono extraordinario.
Las pensiones no contributivas por invalidez o vejez alcanzarán los $251.453,59, mientras que con el refuerzo adicional llegarían a $321.453,59. En tanto, la pensión para madres de siete hijos se equipara al haber mínimo: $359.219,42 sin bono y $429.219,42 con el adicional.
Asignaciones sociales
En el esquema de asignaciones, la Asignación Universal por Hijo (AUH) será de $129.082,71 por menor. Para hijos con discapacidad, el monto ascenderá a $420.312,22.
Por su parte, la Asignación Familiar por Hijo, en el primer rango de ingresos, quedará en $64.547,52 por niño, mientras que la Asignación por Embarazo alcanzará los $121.818,42.
De esta manera, febrero de 2026 llega con una nueva actualización de haberes y prestaciones sociales, en un contexto en el que los aumentos buscan acompañar la inflación, aunque el impacto real sobre el poder adquisitivo continúa siendo motivo de debate entre especialistas y organizaciones de jubilados.




