El regreso a clases tras el receso invernal podría verse afectado por un nuevo escenario de conflicto gremial. Mientras la Asociación de Maestros Bonaerenses (AMB) confirmó un paro docente para los días 3 y 4 de agosto en reclamo de mejoras salariales, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro nacional con movilización para el 3 de agosto, una medida que también podría impactar en el funcionamiento de los establecimientos educativos.
La preocupación radica en que ATE representa a una parte importante de los auxiliares de la educación, personal esencial para garantizar las condiciones de higiene, limpieza y seguridad en las escuelas. La ausencia de estos trabajadores podría dificultar el normal dictado de clases, incluso en aquellos establecimientos donde los docentes concurran a trabajar.
La protesta de ATE incluirá una movilización frente al Ministerio de Economía de la Nación bajo las consignas de «aumento salarial» y «contra el vaciamiento del Estado». Además, existe la posibilidad de que CTERA adhiera a la medida y participe de la jornada de protesta.
Reclamo por la pérdida del poder adquisitivo
Desde ATE sostienen que los salarios de los trabajadores estatales quedaron muy por detrás de la inflación.
El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, afirmó que el deterioro salarial provocó un fuerte crecimiento del endeudamiento entre los empleados públicos y cuestionó la política paritaria del Gobierno nacional.
Según datos difundidos por el sindicato, durante 2026 los incrementos salariales acumulados en la Administración Pública Nacional alcanzaron el 12,9% hasta junio, mientras que la inflación del mismo período fue del 16,9%. A su vez, ATE sostiene que desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, el poder adquisitivo de los estatales cayó un 45%, mientras que los servicios públicos registraron aumentos superiores al 900%.
Incertidumbre para el inicio de clases
Con este escenario, el comienzo del segundo tramo del ciclo lectivo queda sujeto al nivel de adhesión que tengan las distintas medidas de fuerza.
A ello se suma que ATE ya confirmó una nueva Jornada Nacional de Lucha para el 7 de agosto, en el marco de la tradicional movilización de San Cayetano bajo la consigna «Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo», lo que anticipa una continuidad del conflicto sindical durante las próximas semanas.




