Una polémica política se desató en Luján tras la aparición de afiches que mostraban al gobernador bonaerense Axel Kicillof junto al papa León XIV, en la previa de la visita del Sumo Pontífice a la Argentina.
Los carteles presentaban al mandatario provincial como candidato presidencial y llevaban las consignas «Bienvenido el León peronista» y «La crueldad no avanzará», en una referencia directa al apodo que utiliza el presidente Javier Milei y al nombre de su espacio político, La Libertad Avanza.
La pegatina generó rápidamente repercusiones en las redes sociales. La concejal de La Libertad Avanza en Luján, Florencia Price, difundió un video en el que cuestionó la utilización de la imagen del Papa con fines políticos.
«Al Papa no se lo usa para ganar votos», expresó la edil, en un mensaje que también encontró repercusión en periodistas de medios nacionales como Eduardo Feinmann y Jonatan Viale.
Feinmann, por su parte, cuestionó la utilización de la figura del Pontífice y apuntó contra el kirchnerismo por la iniciativa.
Las cámaras de seguridad cambiaron el eje de la polémica
Sin embargo, el seguimiento de las cámaras de seguridad de Luján permitió reconstruir los movimientos de quienes colocaron los afiches e identificar el vehículo utilizado: un Chevrolet Onix, dominio AD 664 LX.

El dato que sumó una nueva dimensión política al episodio surgió al rastrear la titularidad del automóvil. Según la información publicada por Infocielo, el vehículo está registrado a nombre de un funcionario del área de prensa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, dentro del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, que depende de la administración de Jorge Macri.
A partir de esa identificación, la polémica cambió de eje: una acción que inicialmente había provocado cuestionamientos contra Kicillof por la supuesta utilización electoral de la imagen del Papa terminó vinculando el vehículo empleado para la pegatina con un funcionario del gobierno porteño.
Desde el área de Seguridad bonaerense sostuvieron que la colocación de los carteles habría formado parte de una maniobra destinada a generar repercusión en las redes sociales y provocar una reacción política.
«Fue toda una opereta. Lo armaron, pusieron los afiches y sacaron a una dirigente de La Libertad Avanza a hacer un video en Instagram. Está todo ubicado: el auto y los responsables», señalaron fuentes de Seguridad a al medio Infocielo.
El episodio vuelve a poner en discusión el uso de las redes sociales como escenario de operaciones políticas, donde una imagen o una provocación pueden generar repercusiones antes de que se conozcan las circunstancias en las que fueron producidas.
De todos modos, es importante distinguir entre los datos de la reconstrucción: la titularidad registral del vehículo constituye un elemento concreto, pero por sí sola no demuestra quiénes colocaron los afiches ni la responsabilidad individual del funcionario. Esas circunstancias deberán establecerse mediante la investigación correspondiente.




